-Total, nadie me va a echar de menos.-Total, sé que eres tú o ninguno.
-Total, no sé porqué coño estoy escribiendo esto.
Supongo que, en el fondo, estoy algo más que 'encaprichada' de ti.
-Total, nadie me va a echar de menos.
- ¿Qué me dices si te digo que no creo en el amor?
-Con cada vaso de alcohol acabas con cientos de células del cerebro, pero eso no importa mucho, tenemos millones de ellas. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente y te ries hasta de tu sombra. Luego mueren las del silencio y todo lo que piensas lo dices en voz alta, aunque digas lo que menos tenias que haber dicho pero eso no importa porque de seguido mueren las de la estupidez.
Ya ha pasado el tiempo límite, mi cerebro ya no aguanta más. ¿Cuánto? Dos semanas desde la última vez que te vi, desde la última vez que hablamos. Ya sí que empiezo con mis “brotes psicóticos de enamoramiento“ y “mi locura transitoria”, lo siento, pero es superior a mí. Comerme la cabeza una y otra vez. Mirar el chat de Tuenti y pensar “venga, empieza con una conversación, hazlo como hacías antes”. Comenzar con las historias antes de dormir.. Sí sería tan genial sí… No puedo echarte la culpa, después de todo. Pero sería tan genial si saliera de tu boca, o de tu teclado. Imagínalo, tú y yo (y los demás, prefiero no pensarlo) otra noche, una de esa noche. Una de Sábado. Por favor, inicia la jodida conversación.